El Estadio Victoria fue escenario de una noche de goles, remontadas y emociones. Necaxa y América protagonizaron un duelo intenso en la Jornada 10 del Apertura 2026, donde las Águilas terminaron imponiéndose 4-2 gracias a una actuación brillante de Henry Martín, autor de un hat-trick.
Desde los primeros minutos, los Rayos buscaron aprovechar la localía y presionaron a un América que intentaba encontrar espacios. La insistencia del conjunto hidrocálido tuvo recompensa al minuto 36, cuando Owen González apareció dentro del área para mandar el balón al fondo de las redes y poner el 1-0.

La respuesta americanista llegó apenas dos minutos después. Tras un tiro de esquina, Henry Martín apareció en el momento preciso para empujar el balón y devolverle la vida a las Águilas.
Necaxa no bajó los brazos. Al 42’, Julián Carranza recibió una oportunidad desde los once pasos y no perdonó. El delantero engañó al arquero y volvió a poner a los Rayos arriba en el marcador.
Pero el primer tiempo todavía tenía una sorpresa más. En el tiempo agregado, América consiguió un penal y Henry Martín tomó la responsabilidad. Con seguridad, el capitán azulcrema convirtió para marcharse al descanso con el 2-2.
El complemento mantuvo el ritmo frenético. América comenzó a aprovechar mejor los espacios y, al minuto 55, Miguel Borja apareció para darle la vuelta al marcador. Un error defensivo de Necaxa terminó siendo aprovechado por el atacante, quien puso el 3-2.
Los Rayos intentaron reaccionar y buscaron nuevamente el empate, pero las Águilas encontraron el golpe definitivo. Al minuto 74, Henry Martín volvió a aparecer desde el punto penal y colocó el balón lejos del alcance del guardameta para completar su hat-trick.
Con el 4-2, Necaxa adelantó líneas en busca de una última reacción, mientras América se dedicó a controlar los minutos finales y proteger su ventaja.
El silbatazo final confirmó la remontada azulcrema. América salió del Victoria con tres puntos y una noche inolvidable para su capitán, mientras Necaxa se quedó con la sensación de haber competido de tú a tú, pero sin encontrar la manera de sostener sus ventajas.

