Baltimore, Estados Unidos. — El primer capítulo de la nueva era de la Selección Mexicana comenzó con un empate. En el M&T Bank Stadium, el Tricolor igualó 1-1 ante Colombia en el debut de Rafael Márquez como director técnico, en un encuentro donde México tuvo que remar contra corriente y encontró en los pies de Gilberto Mora la respuesta para evitar la derrota.
El balón comenzó a rodar y México intentó tomar el control del partido. Sin embargo, Colombia necesitó poco para encontrar el camino al gol.
Al minuto 9, Luis Suárez apareció dentro del área y aprovechó una oportunidad para adelantar a los colombianos. El 1-0 obligó al conjunto mexicano a reaccionar rápidamente y buscar espacios ante una defensa que intentaba mantener el orden.
El Tricolor no bajó los brazos y comenzó a generar ocasiones. La recompensa estuvo cerca en más de una ocasión, pero el poste se convirtió en el principal enemigo mexicano. Roberto Alvarado estrelló un disparo en la madera y, en la misma jugada, Luis Chávez volvió a encontrar el poste con su remate.
México insistió. Antes del descanso, otra oportunidad terminó nuevamente en el travesaño, dejando la sensación de que el empate estaba cada vez más cerca.
Con el marcador en contra, el equipo dirigido por Márquez salió para la segunda mitad con mayor intensidad. La búsqueda del empate continuó y las llegadas comenzaron a aparecer nuevamente.
Colombia resistía, pero México no dejó de presionar.
Entonces apareció Gilberto Mora.
Al minuto 62, el joven futbolista recibió el balón y se abrió paso ante la defensa colombiana. Con decisión, recortó hacia el centro y sacó un disparo que terminó dentro de la portería. El grito de gol apareció en Baltimore y el marcador volvió a estar igualado.

El tanto tuvo un significado especial. Con su anotación, Mora se convirtió en el jugador más joven en marcar con la Selección Mexicana. El jugador no solo consiguió el empate, también escribió su nombre en la historia del Tricolor.
Los minutos finales fueron de intensidad. México buscó aprovechar el impulso del empate, mientras Colombia intentaba recuperar la ventaja. Sin embargo, ninguna de las dos selecciones consiguió volver a mover el marcador.
El silbatazo final decretó el 1-1.
Para Rafael Márquez, el debut terminó con un empate, pero también con señales de un equipo que mostró capacidad de reacción después de comenzar abajo. El propio entrenador destacó posteriormente la actitud, intensidad y dinámica de sus dirigidos durante el encuentro.
México cerró así su primer partido después del Mundial de 2026 y comenzó un nuevo proceso con Márquez al frente. El resultado dejó un punto para cada selección, pero también una noche especial para Gilberto Mora, quien con apenas 17 años convirtió su primera gran aparición con el combinado nacional en un momento histórico.
La nueva era del Tricolor apenas comienza, y su primer capítulo terminó con tablas.

